
Resulta muy frecuente encontrar durante una sesión de Biografía del Alma, cuando estamos investigando en la historia del Alma de un consultante, verdaderos bloqueos en su vida actual originados por “promesas” que su Alma tomó en alguna otra vida.
¿Alguna te suena familiar?
“Tuve varias parejas, pero nunca me comprometí con nadie. No puedo mantener relaciones a largo plazo.”
“Nooo, yo no opino, siempre hago lo que mi pareja quiere, él manda, yo lo sigo en su decisión: él decide sobre las vacaciones, sobre lo que vamos a cenar o a dónde salir el fin de semana, sobre qué hacer con nuestro dinero …. ”
“Me cuesta entablar un diálogo, casi ni hablo. Voy a una reunión y soy capaz de no hablar en toda la noche”
“Siempre tengo música de fondo, o tele o radio, no soporto el silencio!”
“Mi economía está cada vez peor, remo en dulce de leche”
“Me angustia no saber qué hacer con mi vida, con mi tiempo libre, nada me genera interés. Me falta voluntad y motivación”
“Si me estoy desarmando por dentro no se van a enterar nunca, porque en mi cara siempre tengo una sonrisa. Lo disimulo divino!”
Y puedo seguir y seguir…
Sostener vínculos tóxicos, transgredir cualquier límite, temer por todo, hacerse un mundo por un problema mínimo, abusar de la salud, …
Promesas hechas en otros tiempos. Promesas que no fueron canceladas. Promesas que quedaron grabadas en los registros de tu Alma: sacrificio, pobreza, sufrimiento, obediencia, fidelidad, enfermedad y tantas otras que el listado sería inmenso.
Cuando esas promesas fueron realizadas, imprimieron en el Alma una carga energética considerable, ya que conlleva una responsabilidad tan fuerte por el compromiso asumido y sostenido en el tiempo, que se convierte en hábitos, conductas, o aún más, en un estilo de vida. Sin importar si esas promesas fueron hechas en una vida laica o no, seguramente tenían un significado importante en la instancia en que se asumió ese compromiso; sin embargo, es muy interesante saber que esas promesas, no se cancelan cuando esa vida se termina, sino que continúan, vida, tras vida.
Demás está decir que no todas las promesas son negativas, sin embargo, si en una sesión surgen como parte de la investigación, es que no fueron canceladas oportunamente, y en esta vida presente están causando verdaderos desafíos para la persona que las porta ya que están limitando su vida, pudiendo generar actitudes y comportamientos que son desadaptativos tanto para sí mismo como para su entorno.
Con Biografía del Alma podemos identificar esas promesas tomadas por el Alma y pedir la limpieza correspondiente para liberar esas cargas, esos compromisos que ya no sirven y transformarlos en energía positiva para el mayor bien del consultante.
Ahora te estarás preguntando:
- ¿Y cómo sé cuáles son las promesas que tiene mi Alma?
Pues bien, Alma bonita, agenda una sesión de Biografía del Alma en Enronda y las investigaremos juntas.
¡Anímate!
Si quieres más información de Biografía del Alma, puedes encontrarla en la web biografíadelalma.ar
Conocé a Gabriela Salonio en su perfil de Enronda
Foto cortesía de Alberto Barrera en Unsplash